Consejos para cuidar nuestra higiene bucal

Uno de los motivos por los que los dentistas se esfuerzan en educar a sus pacientes mediante consejos para el cuidado de nuestra higiene bucal, está motivado en una mayor calidad de nuestra salud general. CLAVISUR es una de estas clínicas dentales con tres centros en la provincia de Sevilla que trabaja en aspectos como la educación y prevención en salud dental.

Y es que, el aire, la saliva, la alimentación, la bebida… todo, absolutamente todo lo que entra en nuestro organismo, lo hace por la boca (salvo las veces que respiramos por la nariz)

La mejor manera de mantener una correcta higiene bucal

Cuando realizamos la limpieza bucal cada día, estamos evitando la acumulación de millones de bacterias que van a dañar nuestro esmalte, y van a facilitar la formación de caries, por no mencionar el sarro que provoca la mala higiene de nuestros dientes, que nos va a llevar a la caída de nuestra dentadura con total seguridad, por enfermedades periodontales.

Hablamos de prevenir y educar no sólo a niños, sino a adultos que a menudo no suelen dar la importancia necesaria a la salud dental. Adultos que, en muchas ocasiones, practican deporte, utilizan cremas hidratantes, etc… pero que dejan a un lado el cepillado regular diario que les va a aportar mucha más salud que cualquier crema corporal.

Con ello, lo que queremos es reseñar que debemos cuidar nuestra boca en todas las etapas de nuestra vida, pero con especial atención en la etapa infantil y adolescente, ya que es en esta edad en la que más enfermedades podemos prevenir a largo plazo.

Nuestr@ dentista de confianza nos puede ayudar en esta educación dental, y en función de la edad del paciente, nos guiará para crear unos buenos hábitos en nuestra higiene bucal.

La higiene bucal en niños

La higiene bucal en los niños

Lo primero que debemos decir es que es responsabilidad de los padres y madres la regularidad y el seguimiento por parte de los niños de estos hábitos saludables, y no sólo nos referimos al cepillado diario y los momentos del día en el que los llevamos a cabo. También debemos enseñarles (y controlarles) qué alimentos son los que les perjudican y que, al consumirlos en exceso, pueden causarles problemas importantes en sus dientes.

En niños, es importante que aprendan a cepillarse los dientes y encías de una manera eficaz, con un cepillo dental de filamentos suaves.

El gel dentífrico o pasta de dientes debe estar recomendado por su odontopediatra. En la mayoría de casos, nuestros “pequeños” necesitan un aporte de flúor, que no es más que un fortalecedor de su esmalte, y que debe ser administrado bajo prescripción de un profesional, que marcará las pautas en función de la edad del niño.

El enjuague bucal, más que por los beneficios en cuanto a limpieza que pueda proporcionar al niño, puede ser recomendable para que se vaya acostumbrando y aprendiendo a escupir y evitar tragarse el líquido.

La higiene bucal en adolescentes

La higiene bucal en los adolescentes

Cuando nuestros peques se van haciendo mayores, su cavidad oral se va modificando en cuanto a dimensiones y forma. Esto nos obliga a cambiar el cepillo de dientes y el tipo de pasta “infantil” que usábamos anteriormente.

Es el momento de mantener los hábitos que se han adquirido durante años anteriores, y visitar a nuestr@ dentista para revisiones periódicas.

Consejos para una correcta higiene bucal

1. Cepillarse lentamente

Es importante que prestemos atención a nuestras encías, a los dientes posteriores en los que el acceso con el cepillo es más difícil, y esas zonas que rodean a los empastes que podamos tener.

Es fundamental que los movimientos que realicemos con el cepillo sean cortos, en forma de elipse, suaves y sobre todo, lentos.

Si realizamos esta técnica a la misma vez que inclinamos las cerdas de nuestro cepillo en un ángulo de 45°, estaremos asegurándonos de que toda la superficie dentaria, y los bordes de las encías entrarán en contacto con las cerdas, realizando un movimiento de arriba abajo, y viceversa.

En la zona de mordida, debemos frotar suave tanto hacia atrás como hacia adelante.

Por supuesto, no debemos olvidar cepillar la lengua de atrás hacia adelante, en la que se encuentran bacterias que producen mal olor.

2. Cepillarse como mínimo dos veces al día

Lo ideal es cepillarse después de cada comida, pero somos conscientes de que es difícil hacerlo absolutamente todos los días.

Por tanto, estamos obligados a cepillarnos, al menos, dos veces al día. Como mínimo, por la mañana y por la noche.

3. Usa el cepillo eléctrico

El cepillo eléctrico ha sido un gran invento, y en lo que a higiene bucal se refiere, nos encontramos con múltiples beneficios.

Dado que el movimiento que realizan sus cerdas es circular, barre espacios que difícilmente limpiaríamos con un cepillo manual. El número de veces que las cerdas pasan por nuestros dientes y encías lo hacen también nuestro gran aliado en estos menesteres.

4. Renueva el cepillo cada 3 meses

Lógico, ¿verdad? Por mucho que limpiemos diariamente nuestro cepillo, éste deja de ser efectivo puesto que las cerdas van perdiendo sus propiedades (higiene, dureza, etc…)

Esta renovación evita que podamos sufrir enfermedades periodentales.

5. Utiliza hilo dental

Por mucho que queramos, en nuestra boca hay zonas a las que las cerdas de un cepillo de dientes no puede llegar. Para eso está el hilo dental.

El uso de este tipo de hilo, nos ayuda a prevenir la formación de caries interdentales, además de eliminar la placa bacteriana que se produce y desarrolla entre los dientes, e incluso afectando a la encía.

6. Aclárate con un buen colutorio

Una magnífica costumbre es la de utilizar colutorio después del cepillado para evitar infecciones y otras patologías. Además, el uso de colutorios o enjuagues bucales nos ayudan a reducir el volumen de placa.

7. Mastica chicles

Por supuesto, sin excedernos, los chicles sin azúcar nos ayudan a mantener una buena limpieza, pues pueden llegar a extraer bacterias que se encuentran depositadas entre los dientes.

Y no sólo eso. Además, facilitan la producción de saliva, realizando un “lavado” dental que endurece los dientes y bloquean el ácido que produce la comida. Lo ideal es que utilices chicles con “xilitol”, ya que reducen las bacterias más dañinas.

8. Hazte una limpieza de boca al año

No sólo por imagen, es más que recomendable que nos realicemos una limpieza bucal al año, como mínimo.

Con esto, conseguiremos eliminar manchas de café, tabaco, etc… además de contrarrestar el sarro que se haya ido depositando en nuestros dientes.

Esta limpieza también va a prevenir enfermedades derivadas de una mala higiene bucal.

9. Visita a tu dentista al menos dos veces al año

Esto necesita muy poca explicación, por no decir ninguna…

Si no estamos bajo la supervisión de un profesional que nos guíe, nos asesore, y nos confirme que todo va genial, realmente no podemos estar segur@s de que estamos haciendo las cosas bien.

Por tanto, acude a revisiones periódicas con tu clínica dental de confianza. Sólo ell@s podrán evaluar el estado de salud de tu boca.

Es importante visitar a nuestro dentista de confianza para el aprendizaje de una correcta higiene bucal

Recuerda que, una boca bonita, con unos dientes blancos y limpios, no es sólo una magnífica carta de presentación de cara a nuestros amig@s, compañer@s de trabajo, etc… También es un signo evidente de que gozamos de una salud dental esplendida.

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